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Al ritmo electrónico del desma#*% ….llega Ibiza, la nueva comedia original de Netflix.

El mundo del EDM (Electronic Dance Music) y la música electrónica en general siempre ha estado ligada, lo quieran o no, a hábitos que muchos consideran dañinos. Su estrecha relación con las drogas es más habitual de lo que se piensa, y quizás por eso, Ibiza se negó a prestar sus locaciones para filmar la nueva comedia homónima de Netflix, estrenada hace un par de semanas.

Escena de la pelicula, Ibiza
Escena de Ibiza.

Gillian Jacobs (Community, Love) protagoniza esta desternillante película dirigida por Alex Richanbach, poniéndose en la piel de Harper, una mujer que viaja a Barcelona, España a cerrar un gran negocio y, por razones del destino, lo hace con dos de sus mejores amigas, que la obligarán a divertirse pese a tener que cumplir con importantes compromisos laborales. En una alocada fiesta, topa con Leo West (Richard Madden), un famoso y atractivo DJ con el que siente una atracción casi inmediata, pero su contacto se ve cortado abruptamente, aunque logra conseguir su teléfono.

Richard Madden, Ibiza Original de Netflix
Richard Madden, Ibiza Original de Netflix

Hastiada de su vida personal y con el peso de su vida laboral haciéndole presión, Harper decide apartarlo todo y dedicarse a lo que le falta: vivir de verdad. Esto la motiva a perseguir el amor y hacer un viaje improvisado a Ibiza con sus amigas, al ver que el DJ se va a presentar en un famoso local. Ahí comienza una aventura que desordenará o, mejor dicho, reordenará su vida y su lista de prioridades.

Harper decide apartarlo todo y dedicarse a lo que le falta: vivir de verdad.

Sus amigas, encarnadas por Vanessa Bayer y Phoebe Robinson, suponen lo mejor de la película en cuanto a comedia, metiéndose en todo tipo de situaciones embarazosas y asegurando risas gracias a sus gags y la particular forma de resolver los problemas que tienen. A pesar de esto, al guion le hace falta trabajo y mucho. Muchas decisiones y cambios se tornan muy apresurados o injustificados, sin mencionar que las protagonistas parecen no tener nada importante que hacer en sus vidas más que divertirse e irse de fiesta. Entendemos que están en Ibiza y que la vida es una sola, pero no pusieron nada de resistencia para tomar la decisión de irse a España, y la forma en que se fueron no fue exactamente difícil. Se siente más como si hubieran elegido irse a un sitio de veraneo en su propia ciudad, que uno al que se llega cruzando el Atlántico y pagando un pasaje nada económico.

Calentando motores en un Club. Escena de la película, Ibiza.

Pese a sus fallos, si Ibiza logra algo, es divertir. Evidentemente, es una película que olvidarás quizás a los pocos minutos de verla, pero el recorrido no será penoso ni difícil, pues tiene una serie de personajes que hacen que sea más llevadera, haciendo un magistral uso de la comedia física. Si fuese una cinta de corte más independiente (como Mr. Roosevelt de Noël Wells o Lady Bird de Greta Gerwig, por nombrar algunas), quizás hubiera explorado un poco más las desfachatadas conversaciones de la terna de amigas, pues había oro en ellas. Con un dialoguista más talentoso, sería inolvidable.

Vanessa Bayer, Phoebe Robinson y Gillian Jacobs. Ibiza: original de Netflix

Lo que decimos es que enfocarse en las versiones tan distintas del sexo, las relaciones, el trabajo y la vida en general que tienen sus talentosas protagonistas, hubiese hecho un bien significativo a esta película y le hubiese brindado aún más oportunidades de empatizar e identificarse con estos personajes, además de convertirla automáticamente en un clásico de culto por la forma en que toca estos temas. El film oririginal de Netflix tiene a su favor que se desinhibe y no ve tabúes en temas como los desnudos femeninos, las drogas y conductas que en momentos de conservadurismos, serían duramente criticadas por los más moralistas. Hacen falta más películas que tomen estos riesgos y saquen verdadero provecho al poder femenino y su capacidad de ser partícipes de un hilo narrativo que no las dedique a lo que muchos creen que puede hacer una mujer, sino que las lleve a terrenos que aparentemente eran reservados para los varones.

IBIZA<br /> PHOTO CREDIT<br /> Aleksandar Letic<br /> COPYRIGHT<br /> ALEKSANDAR LETIC
Ibiza, foto por Alexandra Letic.

También le hubiese beneficiado sacar un provecho más inteligente de la estupidez de los gags de algunos personajes, que de a ratos, se sentían como que solo eran un comic relief con cero motivaciones en la vida más que ser tontos para entretener a otros. Casi ningún personaje cuenta con dos dimensiones y sin estas, cualquier filme sufre, porque no se justifica la presencia de ciertos sujetos en la película.

Lo importante de este tipo de películas es que derrumben los preceptos de las road movies y las buddy movies con un approach completamente femenino y empoderador, y esta lo cumple, dejando en el intento un mensaje importante para quien la vea: A veces, dejar tu vida de lado y entregarte a tus instintos, puede ser realmente beneficioso para ti.

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